El estrés no explica todo: Otras formas de pensar la dificultad para quedar embarazada

12 de abril de 2024by Pablo Scuzzarello

Cuando una persona tiene dificultades para quedar embarazada, hay una frase que aparece casi automáticamente:

“es estrés”

A veces lo dicen profesionales.
Otras veces, familiares, amigos o incluso la propia persona.

Pero… ¿alcanza con esa explicación?

Una respuesta rápida que no siempre ayuda

Decir “es estrés” puede parecer tranquilizador.

Pero muchas veces genera el efecto contrario:

  • aumenta la culpa
  • hace sentir que “debería poder controlarse”
  • deja la sensación de que todo depende de uno mismo

Y sobre todo:

no explica demasiado de lo que está pasando.

¿El estrés afecta al cuerpo?

Sí, el estrés tiene efectos en el organismo.

Puede influir en:

  • el sueño
  • el sistema hormonal
  • el estado general del cuerpo

Pero en el caso de la fertilidad, reducir todo a eso suele ser una simplificación.

Porque no alcanza para dar cuenta de la complejidad de la situación.

No todo es estrés

Muchas personas que atraviesan dificultades para quedar embarazadas:

  • ya intentaron relajarse
  • hicieron actividades para “desconectar”
  • se tomaron vacaciones
  • cambiaron hábitos

Y sin embargo, nada cambió.

Esto muestra algo importante:

no todo puede explicarse por el nivel de estrés.

Entonces, ¿qué más puede estar en juego?

Cuando no hay una causa médica clara,
y el estrés no alcanza como explicación,
se abre otra pregunta:

¿Qué lugar ocupa esta dificultad en la historia de cada persona?

No como una causa directa,
sino como parte de una trama más amplia.

El peso de lo que no se dice

En muchas historias aparecen elementos que no siempre se consideran:

  • mandatos familiares
  • expectativas sociales
  • conflictos en torno a la maternidad o paternidad
  • experiencias previas
  • miedos difíciles de nombrar

Nada de esto aparece en un análisis medico clínico.

Pero forma parte de cómo alguien vive su cuerpo y su deseo.

No es “todo mental”

Es importante aclararlo:

no se trata de que “la mente provoca el problema”
no es una relación directa entre pensar algo y que el cuerpo responda

Pero tampoco somos solo biología.

Lo que vivimos también deja huellas.

Más allá de las explicaciones simplificadas

Frases como:

  • “relajate”
  • “no pienses tanto”
  • “ya va a pasar”

intentan ayudar,
pero muchas veces terminan cerrando la pregunta demasiado rápido.

Y cuando la pregunta se cierra,
no hay espacio para entender qué está en juego.

Dar lugar a otra lectura

Cuando no hay una causa orgánica clara,
quizás no se trate de buscar una explicación única,
sino de ampliar la forma de pensar el problema.

incluir la historia, los vínculos y la forma en que cada persona vive lo que le pasa.

Volviendo al punto inicial

“El estrés”

Puede ser un factor más,
pero difícilmente sea la respuesta completa.

Porque el cuerpo humano no funciona como una máquina aislada.

Si estás atravesando una situación así y los estudios no muestran una causa clara, podes leer 👉 Infertilidad sin causa aparente: ¿Por qué no quedo embarazada si está todo bien?

Y si querés profundizar en esta pregunta desde un abordaje más amplio, podés leer 👉 Psicoanálisis e Infertilidad: ¿Por qué no quedo embarazada si está todo bien?

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